martes, 5 de diciembre de 2017

Hacemos ciudad

Parla es nuestra ciudad, a la que mirando años atrás ha ido avanzado con repechos intermitentes, pero que gracias a sus ciudadanos ha ido saliendo airosa.

Entre tanto, unos no hacían las cosas tan bien y otros cumplían con sus obligaciones. Y no porque los unos no lo hagan tan bien no hemos dejar de cumplir esas obligaciones. Estas se resumen en aspectos tan sencillos como cuidar el espacio público, cumplir las normas de circulación, abonar los impuestos que bien organizados revierten en todas y todos, colaborar en organizaciones de ayuda a los más necesitados, y esto como un extra, mantener una actitud positiva ante la vida. Sabemos todos que es difícil, que hay días en los que nos levantamos y recordamos las tareas propias y nos olvidamos de las que nos parecen ajenas, pero que no lo son.

Aportando nuestras capacidades, conocimientos y formas de ser hacemos ciudad, y sin darnos cuenta educamos a nuestras hijas e hijos a comunicarnos mejor con los vecinos, consensuando decisiones, a respetar el entorno, y entre muchas otras cosas, en definitiva a ser mejores ciudadanos. Los niños son esponjas que se nutren de referentes adultos, y aprenden de nosotros.

Tenemos la responsabilidad, pero sobretodo la gran posibilidad de que esta ciudad se convierta en algo maravilloso, y está en nuestras manos poder hacerlo. Recordad que cada uno de nuestros movimientos, decisiones, palabras, son vistas por los más pequeños, y ellos verán en nosotros lo que está bien y lo que está mal.

La buena convivencia entre vecinos, llegar a acuerdos, resolver los conflictos sin actitudes violentas, cediendo en ocasiones, siendo empáticos (capacidad de ponerse en el lugar de los demás), compadecernos de quienes tienen un comportamiento difícil, habrá que ver de dónde vienen esos comportamientos, y lo que posiblemente hayan sufrido en sus vidas, son tareas que con un pequeño esfuerzo, y teniéndolas presentes cada vez que salimos de casa y sabemos que vamos a interaccionar con otros habitantes de nuestra ciudad, servirán para que muchas actitudes que no nos gustan vayan desapareciendo.

Esto no se produce de un día para otro, poco a poco, con paciencia, vamos haciendo ciudad.

jueves, 8 de octubre de 2015

Inmigración y crisis

Con un porcentaje aproximado del 25 %, Parla es el municipio del área metropolitana de Madrid con mayor número de población inmigrante. Personas que viven y conviven en nuestra ciudad con el resto.

El fenómeno de la inmigración en España se produce a raíz de la famosa burbuja inmobiliaria, y el basar la economía española en la construcción. Nuestras ciudades se llenaron de grúas y urbanizaciones a medio construir en la que se necesitaba mano de obra para llevar a cabo las construcciones y así reactivar la economía, sin saber que nos estábamos hipotecando nosotros y al país claro, de ahí la crisis actual.

Fue la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre régimen del suelo y valoraciones, también llamada de liberalización del suelo, la que dio permiso a que se pudiera construir en cualquier lugar del territorio siempre que no estuviera protegido, desapareciendo la protección que de por sí mantenía el suelo rústico con la ley anterior.

A partir del año 2000 empiezan a llegar personas de todos los lugares del mundo, especialmente de Latinoamérica, norte de África y del Este de Europa a cubrir esos puestos de trabajo demandados. Gente que venía a buscar, como cualquier persona, un futuro mejor y que aquí el gobierno aquel, el PP de José María Aznar, se lo puso muy fácil.

Ahora, y una vez establecidos, la crisis nos ha afectado a todos, y tras 10 años trabajando en nuestro país, pagando sus impuestos, enriqueciendo nuestra cultura, y en definitiva instalados aquí, sintiéndose muchos de ellos de aquí, no podemos decirles que se vayan, ni podemos echarles la culpa de nuestros males, males que son comunes.

Estas personas, su mano de obra, ha sido clave para el enriquecimiento del país en la primera década de este siglo, hasta el punto de colocar a nuestro país en el octavo país en Producto Interior Bruto, en 2007 a nivel mundial, por encima de países como Rusia, Australia o Canadá.

Son tan simples los eslóganes que tratan de confundir a la población del tipo "primero los de casa", "limpiar Parla", y tienen tanto peligro, que nos recuerdan a otras épocas muy duras de Europa. Por que en realidad quién dice que uno es de aquí o no, si al final todos tenemos un origen.

Como ciudadano de Parla, me gustaría que el gobierno municipal favoreciera la integración de estas personas en nuestra ciudad, y conseguir que esta sea un ejemplo de convivencia, ya que de momento, sin grandes políticas lo es.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cuando sonríes a un niño por la calle seguramente que te devuelve la sonrisa

Existen muchas ideas y estereotipos sobre las personas inmigrantes en nuestras ciudades. Conviven con nosotros y forman parte de nuestra sociedad, pero hay personas que emiten estas ideas erróneas sobre cómo es esa convivencia.

Una de las más comunes que se expresan en el imaginario colectivo es que los inmigrantes reciben más ayudas a costa de nuestros impuestos.

Sobre esto habría que decir que, para empezar, el baremo que se suele usar a la hora de dar ayudas a personas necesitadas son, por un lado el número de miembros en la unidad familiar, y por otro el nivel de renta de las familias, así por tanto quienes reciben ayudas son las personas que se encuentran en un estado de pobreza mayor. Además habría que recordar que, cuando dicen “esas ayudas se pagan con nuestros impuestos”, incuestionable es que las personas inmigrantes también pagan impuestos ya que consumen productos que tienen un porcentaje de IVA. También es cierto que si trabajan y tienen un contrato de trabajo, pagarán el IRPF, por lo que habría que pedirle a los empresarios que cuando contraten a alguien lo hagan con toda la legalidad vigente, y, por último, toda persona si posee algún inmueble o vehículo en propiedad tendrán que abonar los Impuestos Municipales, así como otros tantos impuestos y tasas que se les exigen al resto.

Si queréis saber cuáles son los Requisitos para ser Beneficiario de la Renta Mínima de Inserción podéis pinchar aquí, y veréis cómo entre ellos no está el de ser extranjero.

Probablemente para que las ayudas lleguen a todas las personas necesitadas, habría que exigirle a las instituciones que esas ayudas se extiendan a un mayor número de gente y sobretodo en esta época que estamos viviendo una gran crisis en la que es tan difícil conseguir un empleo para tantas personas.

Por ello, no le echemos la culpa de los problemas de la sociedad a las personas inmigrantes, porque ellos también pagan impuestos. Exijamos a las instituciones que la inspección de impuestos sea más efectiva, que los impuestos directos como el IRPF sea más equitativo y que paguen más los que más tienen, y que bajen los indirectos como el IVA, porque al final por un bote de champú pagará el mismo porcentaje de este impuesto alguien que gana 100.000 euros al año que el que gana 10.000.

Cada vez que entro y salgo de mi casa en Parla, veo cómo decenas de niños y niñas juegan entre ellos sin tener en cuenta el color de piel ni la procedencia; estos niños son el futuro, y es responsabilidad de los adultos el facilitar su convivencia, porque ellos son los que tienen que levantar el país. Nadie es más que nadie, y si alguien no tiene una actitud cívica y no te gusta no justifiques que se comporta así porque es de fuera, sino porque esa persona en concreto sea de donde sea no tiene una actitud cívica.

Sonríe a cualquier niño con el que te cruces por la calle, ya verás cómo te devuelve la sonrisa.